Los trabajadores autónomos, al igual que los asalariados, tienen derecho a una pensión de jubilación al llegar a los 65 años, pero, en la mayoría de casos esta pensión es sensiblemente inferior a la que perciben los trabajadores incluidos en el Régimen General. Esto tiene una explicación: habitualmente los autónomos cotizan a la Seguridad Social por la base mínima y al pagar lo mínimo, reciben también lo mínimo al jubilarse.

Si eres autónomo a punto de jubilarte te surgirán muchas dudas sobre las modalidades de jubilación a las que puedes optar y el porcentaje de pensión que tienes derecho a percibir.

A continuación os explicamos las cuatro modalidades  existentes y sus particularidades:

  1. Jubilación activa

Tanto los trabajadores por cuenta ajena como los autónomos pueden convertirse en “pensionistas activos” y seguir desarrollando una actividad económica o un trabajo por cuenta ajena, ya sea a tiempo parcial o completo.

Durante el tiempo que se mantengan laboralmente activos  cobrarán, la mitad de la pensión de jubilación hasta que el contrato termine, entonces, cuando se produzca el retiro total, percibirá el 100% de la pensión.

Para que esta situación pueda darse la pensión debe solicitarse a la edad legalmente establecida y con el mínimo de años de cotización. Esto es, a los 65 años de edad con  36 años y 6 meses de cotización, o a los 65 años y 6 meses de edad, con menos de 36 años y 6 meses de cotización.

Esta modalidad exige que el pensionista activo cotice  al RETA únicamente por incapacidad temporal y por contingencias profesionales, sujetos a una cotización especial de solidaridad del 8%.

  1. Jubilación con ingresos limitados

Los jubilados en esta modalidad podrán realizar algunos trabajos por cuenta propia siempre que sus ingresos anuales no superen el Salario Mínimo Interprofesional en cómputo anual. Esto es 10.302,60 euros en 2018.

  1. Pensión de jubilación y envejecimiento activo

La pensión de jubilación, en su modalidad contributiva, es compatible con la realización de cualquier trabajo por cuenta propia del pensionista. En ese caso, se procederá de la siguiente forma:

La cuantía de la pensión de jubilación será el 50% del importe resultante en el reconocimiento inicial, una vez aplicado, si procede, el límite máximo de pensión pública, o del que se esté percibiendo, en el momento de inicio de la compatibilidad con el trabajo, excluido, en todo caso, el complemento por mínimos, cualquiera que sea la jornada laboral o la actividad que realice el pensionista.

Si la actividad es por cuenta propia se puede acreditar que se tiene contratado al menos a un trabajador por cuenta ajena, la cuantía de la pensión compatible con el trabajo será del 100%, solo en el caso de que el trabajador contratado por el autónomo pensionista esté enmarcado en la misma actividad que ejerce el autónomo contratante.

  1. Pensión del empresario societario

¿Qué sucede si el autónomo administra una sociedad?

En este caso, los criterios no están tan claros y se contradicen en muchos casos. La Seguridad Social solo reconoce el 50% aunque el autónomo societario esté encuadrado el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) y tenga contratado un trabajador. Alegan que, en realidad, lo contrata la sociedad, que tiene su propia personalidad jurídica.

Esta postura ha sido cuestionada ante  los Juzgados en varias ocasiones. El Juzgado de lo Social Nº 3 de Oviedo, en Sentencia del pasado 18 de Julio reconoció a un autónomo el derecho a percibir una pensión de jubilación del 100% y compatibilizarla con su trabajo como gestor de una SL, y además al abono de los atrasos correspondientes. La sentencia afirma que la interpretación hecha por la Seguridad Social es «contraria a la finalidad legislativa misma de la Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo, además de no ser resultante del tenor literal de la norma».

Además, una consulta de la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social (DGOSS)  fechada a 21 de marzo de 2018 argumenta que a los autónomos societarios incluidos en el RETA se les debe aplicar lo establecido la Ley de Reformas Urgentes del Trabajo Autónomo, vigor desde octubre de 2017. Según este criterio, los autónomos que hayan celebrado contratos por cuenta ajena en su condición de empresarios, aunque quien contrate sea la sociedad respectiva, pueden acceder a la pensión de jubilación del 100% porque la contratación la formaliza el administrador societario. No parece razonable, argumenta la consulta, que, estando incluido en el RETA precisamente por ser administrador de la sociedad, se le exija realizar la contratación del trabajador por cuenta ajena como persona física o empresario individual.