Definimos el comercio electrónico como todo contrato en el que la oferta y la aceptación se transmiten por medio de equipos electrónicos de tratamiento y almacenamiento de datos, conectados a una red de telecomunicaciones.

Al hablar de contrato electrónico, no nos estamos refiriendo a una nueva categoría contractual, sino a una nueva forma de llevarlo a cabo, adaptada a los tiempos que corren donde prácticamente todo se puede de hacer de forma virtual o desmaterializada.

La contratación de bienes y servicios por vía electrónica, siempre que represente una actividad económica, será considerada como un servicio de la sociedad de la información y quien lo proporcione, un prestador de servicios.

Pues bien, a continuación les informamos de la importancia que tienen las obligaciones legales que se aplican a todas las empresas que deseen abrir una tienda en Internet o crear una página web, lo que habrá que tener en cuenta como empresa a la hora de cumplir obligaciones o ejercer derechos como particular.

Marco jurídico

La contratación en internet se rige, básicamente, por la regulación tradicional u ordinaria (Código Civil y Código de Comercio) a la que se han ido añadiendo, mediante leyes concretas, aquellas particularidades que se han considerado necesarias.

Como consecuencia de esto, no existe ninguna norma jurídica que englobe de manera  sistemática y ordenada todo lo relacionado con el comercio electrónico. Más bien al contrario, el marco jurídico actual está compuesto por una pluralidad de normas  (leyes y reglamentos) que resultan de aplicación.

Tienen especial relevancia en esta materia:la Ley 34/2002, de Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y del Comercio Electrónico (LSSICE);  la Ley Orgánica 15/1999, de Protección de Datos de Carácter Personal (LOPD);la Ley 7/1998, sobre Condiciones Generales de la Contratación y el Real Decreto Legislativo 1/2007, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios donde se regulan de forma específica los contratos celebrados a distancia; la Ley 59/2003, de 19 de diciembre, de Firma Electrónica, entre otras.

¿Qué necesita mi página Web para que sea legal?

Esta es una de las cuestiones capitales que preocupan a quien decide crear un negocio online. Las obligaciones legales que afectan a las empresas que no están en Internet, también se aplican a las empresas que creen una página web. Es decir, si para abrir un negocio determinado fuera de Internet es necesario obtener previamente una autorización o licencia administrativa, también la necesitaremos para operar online, asimismo también se deberán cumplir con el resto de obligaciones de carácter mercantil, fiscal, laboral, sanitaria, seguridad, etc. de acuerdo al tipo de tienda on-line que vayamos a crear.

La Ley 34/2002 (LSSICE), que podríamos calificar como la norma de cabecera para la contratación electrónica, establece que son servicios de la sociedad de la información los siguientes:

  • La contratación de bienes y servicios por vía electrónica (venta en tienda online, prestación de servicios a través de aplicación o plataforma de interacción social, servicios de descarga de archivos, de intermediación en la provisión de acceso a la red, servicios de buscadores, servicios de hosting, servicios de transmisión de datos por redes de telecomunicaciones, etc.).
  • El envío de comunicaciones comerciales.
  • El suministro de información por vía telemática o medios electrónicos.

Todas las web que sustenten tales servicios están obligadas legalmente poner a disposición de los usuarios, de forma clara y visible, determinados textos legales adaptados a la actividad que desarrolla su titular a través de la web, sus características y funcionalidades específicas.

En un lugar permanentemente accesible de la página Web, debe aparecer la información relativa al titular de la misma: nombre y apellidos, denominación social  y la identificación fiscal correspondiente.

Cuando se trate de una página web de una empresa o profesional que para realizar su actividad requiera de autorización administrativa o inscripción en cualquier registro, deberán constar los datos de dicha autorización o registro. También en el caso que la empresa se haya adherido a algún código tipo o sello de calidad, así deberá constar en el aviso legal.

Según el tipo de página web o servicio que ofrezcamos, también es necesario informar sobre los siguientes extremos:

  • Las características esenciales del bien o servicio.
  • Los gastos de entrega y transporte, en su caso.
  • El plazo de vigencia de la oferta y del precio y, en su caso, la ausencia del derecho de desistimiento en los supuestos previstos.
  • La duración mínima del contrato, si procede, cuando se trate de contratos de suministro de bienes o servicios destinados a su ejecución permanente o repetida.
  • Las circunstancias y condiciones en que el empresario puede suministrar un bien o servicio de calidad y precio equivalentes, en sustitución del solicitado por el consumidor y usuario, cuando se quiera prever esta posibilidad.
  • La forma de pago y modalidades de entrega o de ejecución.
  • En su caso, indicación de si el empresario dispone o está adherido a algún procedimiento extrajudicial de solución de conflictos.
  • La dirección del establecimiento del empresario donde el consumidor y usuario pueda presentar sus reclamaciones.
  • La información relativa a los servicios de asistencia técnica u otros servicios postventa y a las garantías existentes.
  • Las condiciones para la denuncia del contrato, en caso de celebración de un contrato de duración indeterminada o de duración superior a un año.
  • Cuando se utilicen técnicas de comunicación con sobrecostes: el coste de la utilización de la técnica de comunicación a distancia cuando se calcule sobre una base distinta de la tarifa básica.

Principales obligaciones de la LOPD

  • Notificación previa de los ficheros a la Agencia Española de Protección de Datos que contengan datos personales de clientes y usuarios.
  • Información a los clientes y usuarios de existencia de un fichero de recogida cuando la web use formularios.
  • Tener las medidas de seguridad técnicas y organizativas recogidas en un documento de seguridad elaborado por la empresa que será de obligado cumplimiento para el personal con acceso a los datos.
  • Deber de secreto y confidencialidad salvo información al interesado de cesión de los datos a terceros; deber de atender los derechos ARCO (acceso, rectificación, cancelación y oposición) en un plazo máximo de 10 días.
  • Firma de contrato de tratamiento de datos si la web está alojada en servidores de otra empresa y un informático ajeno a nuestra empresa haga el mantenimiento de la página web o una empresa vaya a prestarnos un servicio de tratamiento de datos, teniendo acceso a la base de datos.

Información sobre las cookies

El uso de las cookies es una técnica publicitaria, en la que, cuando un usuario accede a un sitio web que forma parte de una red publicitaria, envía un archivo a su navegador (cookie) en el que se van almacenando sus datos de navegación  en los sitios incluidos en dicha red. Es decir, se basa en la observación continuada del comportamiento de los individuos, consiste en estudiar las características de dichos comportamientos a través de sus acciones (visitas repetidas a un sitio concreto, interacciones, palabras clave, producción de contenidos en línea, etc.) todo ello con el objetivo de desarrollar un perfil específico y proporcionar así a los usuarios anuncios a medida de los intereses derivados de su comportamiento.

Cuando en la página web utilicemos cookies u otros dispositivos de almacenamiento y recuperación de datos, que se instalen en el ordenador del usuario, es necesario reunir dos requisitos:

  • Facilitar información previa de forma clara y completa sobre su utilización y fines del tratamiento de datos.
  • Obtener el consentimiento por parte del usuario para su instalación, de forma previa a la misma.

No obstante, no sería obligatorio cumplir con los citados deberes en dos supuestos:

  • Almacenamiento de índole técnica al solo fin de efectuar la transmisión de una comunicación por una red de comunicaciones electrónicas.
  • Cuando sea estrictamente necesario, para la prestación de un servicio de la sociedad de la información expresamente solicitado por el destinatario.

Compraventa online

Cuando en la página web se puedan comprar productos o contratar servicios, la Ley 34/2002 de Servicios de la Sociedad de la Información y del Comercio Electrónico, establece una serie de obligaciones.

El plazo de entrega será siempre de máximo 30 días desde la fecha en que se formalice el pedido; es posible que no se pueda cumplir el plazo de entrega porque el producto solicitado no está disponible, en cuyo caso debe informarse rápidamente de ello al consumidor y ofrecerle la posibilidad de recuperar cuanto antes, en un plazo máximo de 30 días, el importe que haya abonado. Si no se respeta este plazo, el consumidor puede exigir que se le devuelva el doble de la cantidad adeudada y además, una indemnización por daños y perjuicios. ¿Cuál es el plazo de devolución? El comprador desde que recibe el producto tiene 7 días hábiles para devolver el producto (se llama, derecho de desistimiento) sin especificar motivo, siempre que no sean productos perecederos, archivos de canciones etc.

Si el producto llega deteriorado, habrá que tener en cuenta que tanto la reparación como la substitución deben ser gratuitas. Además, durante los seis meses posteriores a la entrega del producto, el vendedor responderá de las faltas de conformidad que motivaron la reparación.

Régimen sancionador

Por lo que se refiere al incumplimiento de las obligaciones en el ámbito del comercio electrónico la LOPD y la LSSI establecen un régimen administrativo sancionador basado en la tipificación de infracciones y sus correlativas sanciones (multas económicas), cuya competencia para su imposición corresponde a la AEPD, previa tramitación del correspondiente procedimiento.

Esperando que os haya resultado útil, quedamos a vuestra entera disposición.

Un cordial saludo.