“Es importante que nos concienticemos que haciendo un uso adecuado del correo electrónico, protegemos nuestros datos personales y los de nuestros contactos”

Parece ser que el uso del correo electrónico en los últimos meses ha ido descendiendo debido al uso de la mensajería instantánea, según la última oleada de datos proporcionados por la Asociación de Investigación de Medios de la Comunicación, (AIMC), llegando a ser la primera vez que ocurre esto desde los primeros registros en el 2002. No obstante, a tenor de esta encuesta, que mide los hábitos en internet de los españoles mayores de 16 años, el correo electrónico  sigue siendo el servicio de comunicación que ha alcanzado mayor nivel de desarrollo, tanto a nivel de comunicación privada como en el ámbito de las relaciones profesionales y comerciales.

No es desconocido para nadie que la dirección de correo electrónico, es la forma más común y conocida de registrar la identidad de una persona en internet y es un medio de acumulación de información, al ser  utilizada en múltiples lugares, lo que permite que sea fácil de conseguir sin nuestro conocimiento, y que en la mayoría de los casos, poca o ninguna precaución se tome para controlar la información que se facilita.

En este sentido la inclusión de datos en directorios de empresa y particulares, cada día es menos controlable, lo que hace más difícil adoptar medidas de seguridad adecuadas, exponiendo a los usuarios a que sus datos puedan ser recopilados sin su consentimiento y en muchos casos utilizados para otros fines, para los que existen programas específicamente diseñados, práctica que se conoce como cosecha de direcciones de correo electrónico, en la que posteriormente las utilizan para el envío masivo de comunicación no solicitada. La misma consecuencia puede traer la participación en cadenas de mensajes, sin adoptar las precauciones necesarias, como eliminación de las direcciones de los destinatarios que han sido incluidos en las retransmisiones de estos mensajes.

Esta práctica permite la difusión de mensajes de correo electrónico de contenido normalmente engañoso,  con la finalidad no declarada de obtener direcciones de correo electrónico, que son utilizados como vehículo de obtención de información sensible de los usuarios relacionados con otros servicios de Internet, como pueda ser la banca en línea.

Por estos y otros motivos, La Agencia Española de Protección de Datos con el interés de prevenir a los usuarios de internet de estos problemas nos da una serie de recomendaciones que recordamos:

  • Para acceder a su cuenta de correo electrónico, además de su código de usuario utilice una contraseña. Elija una contraseña que no sea una palabra de los idiomas más utilizados (una combinación aleatoria de letras mayúsculas y minúsculas, números y símbolos es una buena elección) y cámbiela de forma periódica. La contraseña debería contar con un mínimo de ocho caracteres y cambiarse al menos en una ocasión al año.
  • No utilice la opción de “Guardar contraseña” que, en ocasiones, se le ofrece para evitar reintroducirla en cada conexión.
  • Si no quiere hacer pública su dirección de correo electrónico, configure su navegador para que no se la facilite a los servidores Web a los que accede.
  • Conviene tener en cuenta, antes de proporcionarlos, que tanto nuestra dirección de correo electrónico como el resto de datos que proporcionamos para su inclusión en un directorio o lista de distribución, son susceptibles de ser utilizados sin nuestro conocimiento para fines diferentes de aquellos para los que fueron suministrados.
  • Sea consciente de que cuando envía mensajes de correo a una variedad de destinatarios, está revelando las direcciones de correo electrónico de los mismos que figuran en los campos “Destinatario” o “Con Copia (CC)” a todos los receptores del mensaje. Para evitarlo, puede incluir los destinatarios del mensaje en el campo “Con Copia Oculta (CCO)” de tal forma que ninguno de los receptores podrá acceder a la dirección de correo electrónico del resto de los destinatarios.
  • Configure su programa de correo en el nivel de seguridad máximo. Si es Vd. usuario de correo web, decántese de ser posible por un proveedor de servicios que ofrezca análisis del contenido de los mensajes; Además, configure su navegador en el máximo nivel de seguridad posible.
  • Mantenga actualizado su programa cliente de correo electrónico, su navegador y su sistema operativo.
  • No abra los mensajes que le ofrezcan dudas en cuanto a su origen o posible contenido sin asegurarse, al menos, que han sido analizados por su software antivirus.
  • Active los filtros de correo no deseado de su programa de correo electrónico.
  • Procure no utilizar para usos personales la dirección de correo electrónico que le haya sido proporcionada en el marco de su relación laboral. Tenga en cuenta que, en algunos casos, los mensajes de correos de esas cuentas pueden ser monitorizados por la entidad responsable de las mismas. En todo caso, solicite ser informado de las limitaciones de uso establecidas así como de la posibilidad de que sea monitorizado el contenido del buzón de correo asociado.
  • Evite reenviar cadenas de mensajes
  • Si ha de remitir mensajes a un conjunto de usuarios conocido, utilice, si su programa cliente de correo lo permite, las direcciones de grupo
  • Lea cuidadosamente las condiciones del servicio que su proveedor de correo electrónico ha de poner a su disposición, haciendo especial hincapié en todo lo referido a la obtención y uso de sus datos de carácter personal, así como los medios de los que dispone para garantizar la privacidad de sus mensajes.
  • Si va a enviar por Internet documentos privados, es conveniente utilizar sistemas que permitan el cifrado de su contenido.

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Un cordial saludo.